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5 zonas erógenas para enloquecer a tu hombre

Siempre se ha hablado de que las mujeres tienen algunos puntos de placer muy específicos en su cuerpo que aumentan su libido y la llevan al éxtasis con facilidad. Los puntos erógenos más conocidos en la mujer son el clítoris y el punto G, pero existen muchos más; sin embargo, en el caso masculino este tema erróneamente se ha limitado a estimular el pene, descuidando el resto de las zonas erógenas que poseen los hombres que lo excitan y preparan para una relación sexual intensa e incluso pueden hacerle explotar de placer en un dos por tres.

5 zonas erógenas para enloquecer a tu hombre

El cuerpo masculino tiene zonas erógenas bien particulares que, cuando se estimulan correctamente, pueden hacer que sus orgasmos sean más intensos y que disfrute a plenitud su vida sexual.

En el juego previo de la seducción y durante el propio acto sexual se podría decir, que bien manipulado, todo el cuerpo humano podría ser una zona erógena, pero hay zonas específicas que son aún más sensibles y bien vale la pena prestarles un poco de atención adicional cuando se trata de brindar placer a la pareja. Lo que hace particularmente especiales a estas áreas es que tienen un mayor número de terminaciones nerviosas que captarán todo lo que les hagas y causarán escalofríos de placer a quien recibe las caricias.

Si bien es cierto que el pene es el órgano principal para dar y recibir placer sexual por ser el más sensible, no se deben descuidar las otras áreas durante el juego de atracción y sexo para disfrutar aún más del acto.

Así que si lo que quiere es seducir, excitar y darle a su hombre la mejor experiencia de dormitorio de su vida atrévete a jugar, tocar, lamer y morder todas esas otras áreas calientes que te ayudarán a complacer a tu pareja sin descuidar las otras partes de su cuerpo que también le gusta que atiendan.

5 zonas erógenas para enloquecer a tu hombre

Si estás buscando excitar a tu chico como nunca antes, sigue leyendo para conocer cuáles son algunos de sus puntos débiles para encenderlo y hacerlo sentir como en el cielo con esta lista de las 5 zonas erógenas para enloquecer a tu hombre a las que apuntar.

Las 5 mejores zonas erógenas en el hombre

Al igual que en las mujeres, los hombres tienen muchísimas zonas erógenas como los pies, los pezones, el bajo vientre, entre muchas más que son capaces de intensificar su placer. De esa extensa lista hemos escogido las que consideramos las 5 zonas erógenas para enloquecer a tu hombre porque brindan máximo placer para el y a ella le da posibilidades infinitas de decidir como usarlas antes y durante el acto de pasión para satisfacer a su pareja.

5 zonas erógenas para enloquecer a tu hombre

1.- El cuello

Besar y jugar con el cuello, en especial con la parte posterior, abre la puerta al deseo sexual en su máxima expresión.

Besar el cuello del hombre es una forma encantadora de mostrarle afecto e intenciones de tener intimidad porque es una gran herramienta en los juegos previos para encender la chispa y las fantasías sexuales de tu pareja.

La piel del cuello del hombre, al igual que el de las mujeres, es delicada y muy sensible ya que posee tantas terminaciones nerviosas que el más leve roce o cambio de temperatura le transmite una ráfaga de sensaciones tremenda.

El jugueteo con el cuello puede ser previo al acto sexual en si para transmitirle a su pareja de una manera excitante sus intenciones de tener momentos de placer juntos, pero también es un buen complemento durante el propio acto.

Aprovecharse del cuello como zona erógena es algo que debe salir de manera natural, pero requiere que lo haga son sutileza para despertar el interés de su hombre y luego, si es de su agrado, puede subir de intensidad e incluso incorporar otros elementos como los cambios de temperatura colocando en su boca hielo o frutas congeladas que lo excitarán aún más.

Comience primero acariciándole suavemente el cuello con la punta de su dedo para hacerle saber de tus inminentes avances íntimos, luego suba de nivel acariciándole ahora el cuello con sus labios, ligeramente abiertos, para que el calor de su boca (o frío) también le transmita sensaciones.

De las reacciones de tu pareja aprende a conocerlo para que sepas dónde es más sensible y enfócate allí. Es recomendable comenzar a besarle esa zona utilizando varias técnicas de besos, desde los más suaves hasta pequeños mordiscos. Recuerda humedecer los labios para que el toque que sienta sea suave y sensual.

Incorporar pequeños lamidos desde la base del cuello hasta la parte inferior de la oreja es una advertencia a su pareja de todo lo que le espera si sede a la tentación y además sube de nivel su excitación. Levante suavemente su piel entre los dientes sin hacer daño y repita solo si a el le agrada. Conocer lo que a su pareja le gusta es vital para el éxito de este acto.

Así que aprovecha y enciende la mecha de tu pareja hasta volverlo loco con roces, besos húmedos y mordisquitos en esta zona erógena antes de pasar a la acción.

2.- El escroto

Aunque no lo crea, esta zona olvidada de la región genital es una grandiosa zona erógena.

El escroto es la piel que recubre los testículos del hombre y que está plagada de terminaciones nerviosas que hasta parece que tuviera vida propia!

Suaves masajes, pequeñas lamidas e incluso delicados intentos de chuparlo le dará una increíble cantidad de placer a su pareja.

Al ser una zona tan sensible, las caricias, lamidas y todo lo que le haga deberá ser muy delicado porque de lo contrario puede resultar molesto (e incluso doloroso) y matar su momento de pasión de un solo golpe.

La piel suelta que rodea los testículos se conoce como saco escrotal y la “costura” que las une en el medio se conoce como rafe.

Recorrer delicadamente el rafe con los dedos o lengua resulta muy satisfactorio para el hombre, hágalo aunque él no se lo pida directamente, de seguro luego de hacerlo se lo agradecerá por darle placer.

Nuevamente se recuerda que la comunicación y conocer a su pareja es muy importante para saber si le gusta que jueguen con sus “pelotas” y el escroto, porque al haber tantas terminaciones nerviosas allí para algunos puede resultar molesto.

Si a su pareja le gusta aproveche esta zona erógena para excitarlo aún más, juegue suavemente con los testículos con la punta de tus dedos y verás cómo estos reaccionan al tocarlos (recuerda que la clave es hacerlo suavemente) y su hombre recibirá pequeños corrientazos de placer. Si incorporan lubricante a esta práctica la sensación cambia y puede resultar más placentera para él.

A algunos hombres no les agrada que toquen su escroto con las manos, pero deliran ante una lamida suave y cálida de esa zona colocando la lengua ancha y plana en lugar de puntiaguda, tal cual comiera un barquillo, prestando especial atención al rafe.

No tema en preguntar cómo le gusta que le estimulen el escroto y satisfágalo, él la guiará sobre la cantidad de presión que le gusta, si usa las manos, la boca, lubricante, etc, o si es más atrevido y la deja experimentar por su propia cuenta.

Para subir de nivel la estimulación, manipule el escroto al mismo tiempo que lo hace con el pene para una doble diversión; puede hacerlo con la mano o con la boca, las opciones son muchas y tu imaginación el límite.

3.- El perineo

El perineo es una mancha o parche de piel un poco distinta ubicada entre el ano y el escroto. Esta zona erógena es particularmente intensa porque se encuentra cercana a la próstata que viene siendo como un punto “G” en el hombre.

Cuando se involucra o se toca el perineo en los juegos sexuales se estimula de tal manera que puede ofrecer mucho disfrute por si solo o incorporar al ano a la diversión. Este punto es el que ha resultado como una especie de tabú en muchos hombres que no les gusta que le toquen el ano por simple pudor, incomodidad o por considerarlo una practica homosexual; pero quienes se han atrevido a explorar y explotar el potencial del perineo como zona erógena refieren sin duda que han logrado alcanzar altos niveles de placer por ser tan eróticamente sensible.

Si te preguntas cómo estimular esta particular zona erógena, sólo unos pequeños toquecitos en el lugar correcto bastan para brindar un frenesí de placer sin mucho esfuerzo. Se recomienda dar los toques usando los dedos índice y medio para alternar frotar y presionar el perineo hasta alcanzar el clímax que busca. Experimente con diferentes niveles de presión y velocidades hasta encontrar la que satisfaga a ambos. Notará que con esto podrá lograr inducir la erección del pene y algunos incluso pueden alcanzar un orgasmo poderoso.

Al igual que con la estimulación del escroto, es recomendable manipular el perineo acompañado de otra actividad para saturar de sensaciones a su pareja y enloquecerlo.

Algunas expertas recomiendan utilizar lubricante por si en el calor de la acción se desplaza el dedo y toca otras áreas como el ano; también recuerdan que las manos deben estar muy limpias y las uñas cortadas para evitar maltratar la zona.

4.- El ‘punto F’

Cuando se hace referencia al «punto F» es para aludir a una parte muy particular del pene conocida como el frenillo. Esta poca conocida e inexplorada zona erógena se refiere a la carne que se encuentra debajo de la corona del pene, justo debajo de la cabeza.

Sin el menor pudor hay que decir que la mejor manera de estimular esta parte es con la lengua, dando pequeñas lamidas que harán que el hombre experimente la mejor sensación de su vida.

El sexo oral atendiendo particularmente esta parte, ayudando con movimientos circulares de los dedos pulgar e índice, justo debajo de la cabeza, alrededor del eje, despertarán todas las terminaciones nerviosas de esa área para electrizarlo de placer.

Debes jugar la carta de estimulación del punto F con mucho cuidado porque al ser tan intenso probablemente no pueda contener el orgasmo.

Puedes acompañar la estimulación del frenillo con la manipulación de la base del pene con las manos cuando tu intención sea hacerle llegar al orgasmo porque es prácticamente imposible que no lo alcance.

5.- Las orejas

El amor entra por los ojos, pero la excitación empieza por los oídos. Las orejas son la zona erógena por excelencia en los hombres que se estimula con sonidos y sensaciones.

Una invitación furtiva al oído o una palabra sexi dicha con sensualidad bien cerca de la oreja para que se sienta la respiración puede ser la chispa que encienda la llama; y si esto lo acompaña de pequeñas lamidas o chuparle el lóbulo no hay quién se resista. Tener tan cerca tu calor y tu aliento, poder sentirlo y escucharlo, lo volverá loco y hará lo que tú quieras.

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La oreja también cuenta con cientos de terminaciones nerviosas que la hacen muy sensible y por eso es una zona erógena sin igual tanto en hombres como en mujeres.

Para estimular la oreja, nada mejor que rozarla con la piel de tu cara, luego con tus labios semiabiertos para que pueda sentir tu aliento y escuchar tu respiración, hazlo pausadamente y seguramente harás que se debiliten sus piernas. Luego puedes chupar su lóbulo y girar sensual y delicadamente la lengua dentro del oído, que no sea algo molesto sino algo cálido y agradable.

Para decirle lo que quieras comunicarle se recomienda susurrarlo al oído derecho porque es el que está asociado directamente con la parte del cerebro que controla la felicidad.

Como puedes ver el cuerpo del hombre tiene otras zonas erógenas que pueden entretenerte y darle placer satisfactoriamente sin limitarse como pareja sólo a penetraciones del miembro. Aquí te presentamos las 5 zonas erógenas para enloquecer a tu hombre para que te atrevas a explorar también el resto de su cuerpo para excitarlo y disfrutar al máximo como pareja. Aprende a tocarlo y comunicarte con él para que conozcas qué le gusta y el universo de posibilidades que ofrece su cuerpo para el gozo y placer de ambos.

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